Se denuncia que la policía ejerce presión y demora las denuncias, llegando a ser calificados como delincuentes. La falta de apoyo de políticos y policía genera desconfianza, y la gente recurre a los medios de comunicación.
Se cuestiona por qué la víctima no ratificó su denuncia en un caso anterior, y se sugiere que la policía podría haber ejercido presión o que la víctima actuó por miedo.