Se critica a la ministra de Seguridad por hablar de "verdad completa" en lugar de enfocarse en la perspectiva de género y los casos de femicidio como el de Agostina y Dulce Candia. Se cuestiona su enfoque en "homicidio" y su aparente desconocimiento o minimización de la violencia de género.
Se señala que la ministra no aborda la problemática de la desaparición de personas y la falta de búsqueda activa por parte de la policía, asumiendo erróneamente que las jóvenes se han ido voluntariamente.