El MST (Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra) en Brasil lucha por la reforma agraria, reclamando tierras estatales que, según la Constitución de 1988, deberían ser distribuidas. El movimiento denuncia que estas tierras, a menudo "devolutas" (restituidas al Estado por apropiación ilegal), no se adjudican por falta de voluntad política.
En el Legislativo de San Pablo se vota el proyecto de ley PL-410, que permitiría la asignación de tierras restituidas a grandes terratenientes. Sectores afines al agronegocio tildan al MST de "terroristas" y "delincuentes" que invaden propiedad privada, mientras que el movimiento denuncia la criminalización de su lucha y la violencia ejercida contra ellos, incluyendo el uso de agrotóxicos y la persecución policial.