Los combustibles registran subas de entre el 2% y el 3,5%, no solo por el precio del petróleo crudo, sino también por la actualización de impuestos y costos logísticos.
El gobierno maneja la suba gradual del impuesto a los combustibles, que viene con retraso, y se estima que el precio del combustible tiene un atraso del 16%.
A pesar de las declaraciones de Donald Trump sobre un posible acuerdo de paz con Irán, que podría normalizar el suministro de petróleo y bajar su precio, aún no se observa un impacto significativo en los valores locales.
Se menciona que los alquileres y las expensas también han aumentado, pero el transporte sigue siendo el rubro que más impacta en la canasta familiar.