La crisis en Bolivia se agrava por bloqueos que generan escasez de productos y disparada de precios. El pollo, uno de los alimentos básicos, ha duplicado su valor.
Las filas para cargar combustible llegan a 20 cuadras y la espera puede durar entre 15 y 18 horas. Huevos y carne vacuna también registran alzas superiores al doble. La escasez de frutas y verduras ha llevado a las familias de clase media a basar su dieta en arroz con huevo.
En Cochabamba, más de 100.000 pollos murieron en granjas por falta de alimento balanceado, gas licuado e insumos veterinarios, evidenciando la profunda crisis que afecta al sector productivo.