La investigación del caso Agostina Vega se ve marcada por irregularidades en el procedimiento judicial, como la falta de preservación de la escena del crimen y allanamientos tardíos.
Periodistas como Alejandro Puebla denuncian la posible influencia política y judicial que podría estar obstaculizando la investigación y favoreciendo al principal sospechoso.
Se cuestiona la actuación de funcionarios y la posible complicidad en casos de violencia y narcotráfico, evidenciando un sistema corrupto que prioriza intereses políticos sobre la justicia.