Se reveló que Barrelier, el principal acusado en el caso Agostina, era empleado estatal en la Secretaría de Tránsito de Córdoba. Según los informes, Barrelier habría prometido favores a cambio de gestiones en la secretaría, como la obtención de registros de conducir.
Moreno, al ser consultado sobre su relación con Barrelier, aclaró que no le consiguió trabajo directamente, sino que realizó una gestión para que pudiera acceder a un plan abierto en la Municipalidad, cumpliendo con los requisitos necesarios como el certificado de buena conducta.