Aumentar la ingesta de proteína es una estrategia "verde" y altamente recomendada para el descenso de grasa, según la nutricionista Delphina Zimmerman.
La proteína promueve la saciedad, ayuda a controlar la ansiedad por la comida y, fundamentalmente, contribuye a la generación de músculo, lo que incrementa el metabolismo basal y el gasto energético en reposo, facilitando la quema de grasa a largo plazo.