En Vilna, Lituania, se activó una alerta de peligro aéreo que obligó a los habitantes a buscar refugio subterráneo tras la violación del espacio aéreo por parte de un dron.
La tensión se mantuvo a pesar de las celebraciones, evidenciando la fragilidad de la seguridad en la región ante posibles incursiones aéreas.
El incidente subraya la importancia de los sistemas de alerta temprana y la necesidad de que la población esté preparada para responder a este tipo de emergencias.