Se denuncia la impunidad con la que actuó Barrelier, quien, tras asesinar y desmembrar a Agostina, se deshizo de su cuerpo en un descampado, repitiendo un modus operandi similar al de otros casos.
Se recuerda que Barrelier ya había sido investigado por un caso similar el año anterior, pero no recibió condena, lo que le permitió seguir en libertad y cometer el femicidio de Agostina.
Se cuestiona la falta de accionar de la justicia ante antecedentes tan graves, permitiendo que individuos como Barrelier continúen representando un peligro para la sociedad.