Raúl, tío abuelo de Agostina, expresa su bronca por enterarse de la noticia a través de la prensa y no por su familia. Critica la falta de comunicación y la mala praxis de las autoridades cordobesas.
Se sugiere que Barrelier, el acusado, tendría vínculos con la política, mencionando a Ricardo Moreno, concejal de Córdoba, y a Pasarini. Se especula sobre el poder que tendría Barrelier para actuar con impunidad.
Se menciona que Barrelier formaba parte de una facción de la barra brava de "los capangas" del Instituto, pero se aclara que el problema es con él, no con la hinchada en general. Se plantea la hipótesis de que Barrelier podría haber utilizado a personas como guardaespaldas.