La familia de Agostina denuncia que la investigación comenzó tardíamente y que la policía los maltrató al recibir la primera denuncia, sugiriendo que la niña podría estar con un "noviecito".
Se perdieron horas clave en la investigación, ya que la policía tardó en convocar al remisero que llevó a Agostina, quien podría haber aportado información crucial sobre los movimientos de Barrelier.
La familia vive una enorme tensión y angustia ante la desaparición de Agostina, sumado a la demora en los procedimientos policiales y la falta de resultados en la investigación.