Las remesas enviadas desde el exterior, principalmente desde Estados Unidos, son cruciales para la economía de Cuba, representando más del 50% de los ingresos para la población. Se estima que anualmente ingresan entre 2.000 y 3.000 millones de dólares.
El analista Juan Miguel Pérez explica la dependencia de la isla a estas remesas, especialmente tras la caída del turismo y el recrudecimiento de las medidas extraterritoriales de Estados Unidos. La economía cubana se encuentra altamente dolarizada y con precios elevados de productos básicos.