El diputado Ramón Elena Evera expresó su deseo de ser recordado como un hombre simple y sencillo que trabajó por un país y una familia mejor, guiado por la fe y el servicio a los demás.
Enfatizó la importancia de la perseverancia y el esfuerzo para alcanzar los sueños, comparando la vida con la legendaria invencibilidad de los mirmidones de Aquiles.
Evera reafirmó su convicción de que la fe puede hacer la realidad mejor que los sueños y que, a pesar de las dificultades, se está sembrando para cosechar un futuro próspero para Argentina.