Abel Furlan, secretario general de la UOM, vinculó la situación de persecución política y proscripción en Argentina con la defensa de los trabajadores, el salario justo y la industria nacional.
Furlan mencionó el caso de Cristina Fernández de Kirchner como ejemplo de dirigentes que enfrentan persecución por representar a las mayorías populares. Sostuvo que la única forma de lograr un trabajo digno y un salario justo es a través del trabajo, y que Argentina posee recursos naturales que podrían impulsar su desarrollo.
Criticó la política de desindustrialización y apertura económica del gobierno actual, calificándola de "desaguisado" y señalando que va en contramano de las discusiones globales sobre la retención del trabajo calificado, como ocurre en China y Estados Unidos. Afirmó que la UOM tiene la responsabilidad histórica de defender no solo los derechos de los trabajadores, sino también un modelo de desarrollo que brinde dignidad al pueblo argentino.
Finalmente, Furlan aseguró que no se dejarán callar ni resignar, y que darán todas las batallas necesarias para defender sus principios.