La psiquiatra Hugh Berman, con experiencia en el servicio penitenciario y la defensoría, aclara la diferencia entre femicidio y feminicidio. El femicidio se refiere al homicidio de una mujer por ser mujer, destacando la cuestión de género. El feminicidio, en cambio, amplía el concepto para incluir la "ausencia estatal", como la falta de seguridad, investigación o apoyo institucional.
Berman sugiere que el caso de Agostina podría encuadrarse como feminicidio debido a esta "ausencia estatal". Se aborda la culpabilización de la víctima, ejemplificada en comentarios que cuestionan si Agostina salía o si se le advirtió sobre los peligros, lo cual es rechazado por la experta. Se enfatiza que responsabilizar a la víctima es un error, salvo en casos donde la persona busque activamente ser víctima, lo cual no aplica a Agostina.
Se analizan los mensajes de Agostina a sus amigas la noche del crimen, que demuestran que no era una adolescente buscando riesgos, sino una joven normal. La discusión subraya la importancia de no culpar a la víctima y de reconocer las fallas sistémicas que permiten que estos crímenes ocurran.