Se cuestiona la actuación política en el caso Agostina, sugiriendo que el ministro de Seguridad estaría utilizando la búsqueda para generar rédito político. Se mencionan posibles intereses vinculados al narcotráfico y barrabravas, con Barrelier como nexo.
Se critica la demora en la actuación judicial y policial, sugiriendo que si la investigación se hubiese realizado correctamente desde el principio, el caso estaría esclarecido. Se pone en duda la efectividad de los operativos y se acusa de estar "jugando con el tiempo de la gente" para obtener cobertura mediática.