El caso de Agostina se ve envuelto en la arena política, con diputados, senadores e intendentes manifestándose en redes sociales. Se critica que la niña quede en medio de estas disputas políticas, a pesar de la necesidad de una buena política a nivel nacional.
Se cuestiona la actuación del fiscal, tildándola de "patética" y un "reto a la sociedad y a los medios de comunicación". Se argumenta que el fiscal debería hablar en la calle y no dar sermones, y que los medios son cruciales para que las cosas se muevan y se solucionen.