Los bloqueos de manifestantes contra el gobierno de Rodrigo Paz en Bolivia generan escasez e inflación en La Paz, obligando a los ciudadanos a depender de encomiendas aéreas para conseguir alimentos básicos como carne y pollo, a precios considerablemente más altos que en otras regiones.
El gobierno ha implementado un puente aéreo con Santa Cruz para intentar paliar la situación, pero el costo del transporte aéreo eleva el precio de los productos hasta el doble. Incluso en supermercados estatales se distribuye pollo de forma intermitente y a precios elevados.
Los ciudadanos expresan su frustración tras casi un mes de bloqueos, afectando su acceso a alimentos esenciales y su economía. El puente aéreo, aunque crucial para evitar el colapso, no soluciona la escasez de raíz, ya que la capacidad de transporte aéreo es limitada en comparación con la demanda.