El debate entre el uso del bidet y el papel higiénico continúa, destacando que, si bien el papel puede ser más práctico en ciertas situaciones, el bidet resulta superior en la reducción de residuos y tiene un menor impacto ambiental general.
Se enfatiza que en países como Argentina el bidet es una costumbre arraigada y que, una vez que se prueba, no hay vuelta atrás. La elección entre papel (doble hoja) o bidet se presenta como una decisión personal, pero se remarca que reducir el uso de papel marca una gran diferencia ambiental.