Se afirma que la justicia argentina no está preparada para abordar casos con perspectiva de género, lo que habría contribuido al trágico final de Agostina.
Se señala que jueces, instituciones, gobiernos y la sociedad en general dejaron sola a la víctima, evidenciando una falla sistémica en la protección de las mujeres.
Se advierte que esta falta de perspectiva de género pone en peligro a todas las mujeres del país, ya que la problemática es ignorada por las autoridades.