Se relata el momento en que Agostina, tras ser llevada por un remisero, le pide que la deje cerca de la casa de Barrelier, a quien identifica como su abuelo.
El remisero es objeto de sospechas, pero se argumenta que actuó de buena fe al llevarla a la dirección indicada.
Agostina no llega a la casa de Barrelier, sino a una cuadra y media de distancia. Allí, se encuentra con Barrelier, quien intenta esconderse del remisero y le paga menos del total del viaje.