Se cuestiona el origen de los 5 millones de pesos para la fianza de Barrelier, dado que supuestamente no tenía auto ni dinero. Se menciona que incluso le quedó debiendo dinero al remisero Ariel.
Se plantea la duda sobre quién pudo haber pagado la fianza y si el depósito se realizó de manera transparente. La falta de coherencia financiera genera sospechas sobre la liberación del acusado.