Ariel, el remisero que transportó a Agostina la noche de su desaparición, relató la demora de 20 horas de la policía en tomarle declaración, a pesar de haber alertado a la familia el domingo por la tarde.
El testigo afirmó haber llevado a Agostina a la casa de Barrelier, principal sospechoso, y haber descrito a la persona que pagó el viaje. Denunció que la policía no actuó con la celeridad necesaria, lo que podría haber permitido a Barrelier descartar el cuerpo y dificultar la investigación.
Ariel expresó su pesar por no haber podido hacer más, a pesar de haber brindado información crucial que ayudó a esclarecer el caso. La familia de Agostina, además, está organizando una colecta para afrontar gastos, ya que su emprendimiento de roticería se encuentra cerrado.