Existe la presunción de un intento de linchamiento o toma de la comisaría por parte de los manifestantes, lo que explicaría la fuerte presencia policial y la preparación para actuar. La policía se mantiene atenta ante la posibilidad de que la situación escale.
Se sospecha de una posible utilización política de la tragedia de Agostina, con personas infiltradas que buscan generar disturbios y opacar el legítimo reclamo de justicia de los vecinos. Esta situación, lamentablemente, es recurrente en pedidos de justicia, donde la violencia opaca la causa principal.