Se analiza el rol de la inteligencia artificial (IA) en la salud, destacando que aunque puede ser un beneficio, no reemplaza al médico. Se presenta un estudio que revela que el 50% de las respuestas de plataformas como ChatGPT o Gemini a consultas de síntomas son erradas o confusas.
Se recomienda mejorar la forma de preguntar a la IA (usando "prompts" claros y concisos) para obtener respuestas más precisas, pero se enfatiza que la información obtenida debe ser utilizada para complementar la consulta médica y preparar mejor al paciente para hablar con su doctor. La IA puede ayudar a entender mejor una enfermedad o a aclarar síntomas, pero siempre bajo la supervisión de un profesional de la salud.