El avance de la inteligencia artificial (IA) plantea un panorama complejo para el futuro del trabajo. Si bien un 70% de los expertos creen que en 2030 la IA superará a los humanos, su impacto en el empleo es incierto.
Matías Baglieri, especialista en IA, explicó que en la industria audiovisual, roles técnicos como camarógrafos, iluminadores, vestuaristas y escenógrafos están en riesgo de ser transformados o reemplazados por la tecnología. Si bien los actores podrían seguir cobrando por sus derechos de imagen, la parte técnica es la más vulnerable.
La capacidad de la IA para generar contenido y replicar imágenes y voces abre la puerta al engaño y al uso no autorizado de la identidad. Se plantean interrogantes sobre el pago de derechos de imagen y la posibilidad de crear "clones" digitales de personas.
La preocupación generalizada es si la IA dejará a las personas sin trabajo. Los estudios indican que la mayoría de los empleos se transformarán, lo que exige una adaptación y resiliencia para afrontar el cambio. El rol del Estado en la regulación de estas nuevas tecnologías es crucial para mitigar los efectos negativos.