En la provincia de Almería, España, unas 80.000 personas trabajan en el sector hortofrutícola, muchas de ellas inmigrantes en situación irregular que podrían obtener un permiso de residencia y trabajo gracias a la nueva medida de regularización.
La región cuenta con 30.000 hectáreas de invernaderos y sus exportaciones son clave, especialmente en invierno. La regularización busca integrar a estos trabajadores, como Michael, quien reside en un asentamiento precario.