En Villa del Rosario, Entre Ríos, una familia lleva 24 años dedicada a la producción de naranjas. Los hermanos comparten sus recuerdos de infancia, aprendiendo el oficio junto a sus padres, y las dificultades económicas que sortearon.
Destacan la importancia del trabajo en equipo y la unidad familiar como pilares de su emprendimiento. El legado de sus padres, que les inculcaron valores de esfuerzo y solidaridad, es fundamental en su día a día.
El segmento también resalta el orgullo por la calidad de su producción y la conexión con el entorno natural, como el río Uruguay, que forma parte de sus vivencias y celebraciones familiares.