España ha iniciado un proceso de regularización para aproximadamente 840.000 inmigrantes en situación irregular, buscando paliar la falta de mano de obra y fortalecer el sistema de seguridad social.
Esta medida, la séptima de su tipo, ha sido respaldada por organizaciones agrarias y responde a una necesidad económica y de convivencia. Se espera que beneficie a trabajadores del sector hortofrutícola, como Michael, quien reside en un asentamiento precario en Almería.