El gobierno español ha implementado un proceso de regularización migratoria, el séptimo desde que se instauró esta medida, con el objetivo de cubrir la falta de mano de obra y fortalecer la seguridad social.
Organizaciones agrarias apoyan la iniciativa, destacando que beneficiará tanto al empleo como a la convivencia. Se estima que unos 840.000 inmigrantes en situación irregular podrían acceder a esta regularización.