Se denuncia que la provincia de Buenos Aires, bajo la gestión de Kicillof, tiene 80 hospitales provinciales y 130 municipales con problemas de financiamiento y falta de comida.
Se afirma que la práctica de manejar bolsones de comida para darlos condicionalmente a quienes asisten a marchas o votan al oficialismo se ha terminado, afectando a 12 millones de personas.
Se concluye que esto genera problemas asociados a la desnutrición, independientemente de los fondos de la Nación, ya que se trata de dinero de los afiliados al IOMA.