Charles Ingalls se ve obligado a firmar un embargo sobre su rancho debido a las exigencias de sus acreedores. El Sr. Whitehead lamenta tener que hacerlo, pero afirma que no tiene alternativa, y Charles expresa que él tampoco.
Se menciona que el periódico de Mankato publicó una fotografía de la familia Ingalls frente a su cocina, con la leyenda de que acababan de terminar su última ración de pan mohoso, lo cual no agrada a Charles.