Pedro se encuentra en una situación financiera desesperada y es increpado por Pepe en una terraza, quien le exige el pago de cheques frenados por parte de Lázaro.
Pepe revela que Lázaro se enteró de que Pedro está pagando a un prestamista y desconfía de su capacidad de pago. Pedro intenta justificar que el dinero solicitado era para cubrir deudas urgentes, pero Pepe lo tilda de "boludo" y le advierte sobre las consecuencias de citarlo en la terraza en lugar del sótano, sugiriendo un ambiente de negocios turbios y peligrosos.