Bolivia atraviesa una grave crisis económica con casi 30 días de bloqueos que generan escasez de productos básicos, hidrocarburos y un drástico aumento de precios.
Las protestas, lideradas por la Central Obrera Boliviana, exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. La falta de alimentos y combustible afecta hospitales y ha provocado la muerte de miles de pollos en granjas.
El gobierno intenta negociar corredores humanitarios, pero son bloqueados. La oposición, con Evo Morales a la cabeza, es señalada por el gobierno como instigadora de las protestas, mientras la población sufre las consecuencias.