La Paz, Bolivia, experimenta un alza descontrolada de precios y escasez de alimentos tras protestas contra el gobierno de Rodrigo. Manifestantes bloquearon carreteras, limitando la llegada de suministros y triplicando el costo de productos básicos como las zanahorias. La carne escasea y solo llega por avión, duplicando su valor.
En comedores populares, el menú se ha reducido y los precios han aumentado, afectando a la clientela. La crisis genera "picaresca" y aumenta el riesgo para la salud por la posible venta de productos en mal estado.