El caso de Agostina conmociona al país tras el hallazgo de su cuerpo en la denominada "casa del horror". La investigación policial y judicial se encuentra bajo fuerte escrutinio.
En el lugar, vecinos se congregaron para expresar su repudio y exigir justicia, quemando gomas y cortando la avenida. Las críticas apuntan directamente a las demoras en la toma de la denuncia inicial y en el desarrollo de la búsqueda, mientras se aguarda la posible imputación de Barrelier.
Los manifestantes expresaron su dolor y frustración, manifestando sentirse desprotegidos ante la lentitud de las autoridades. "La policía, la justicia no estuvieron a la altura, se demoraron mucho", señaló uno de los presentes, reflejando el sentir general de la comunidad.
Los abuelos de Agostina, Miguel y Elizabeth, decidieron no enfrentar a la prensa en este difícil momento, mientras la comunidad mantiene su reclamo por celeridad y eficacia en el sistema judicial.