Mientras algunas aerolíneas han cancelado vuelos debido al aumento de costos operativos (como KLM, que habría cancelado 150 vuelos), se observa una tendencia contraria en las aerolíneas de bajo coste, que han reducido sus tarifas entre un 10% y un 30%.
Los expertos sugieren que estas aerolíneas buscan incentivar el viaje, aprovechando acuerdos de cobertura de combustible que les permiten mantener precios fijos. Sin embargo, se espera que estos acuerdos expiren a finales de año, lo que podría generar un aumento en las tarifas.