La guerra en Irán ha provocado un drástico aumento en los precios de los vuelos internacionales, especialmente en rutas clave entre Asia y Europa. Algunas tarifas se han triplicado en las últimas semanas.
La ruta Londres-Singapur experimentó el mayor incremento, pasando de 600 a casi 1.800 euros. Otras rutas como Londres-Bangkok también sufrieron aumentos significativos. Las aerolíneas se ven obligadas a desviar vuelos y evitar ciertos espacios aéreos, lo que eleva los costos operativos.
Varias aerolíneas, como KLM, han cancelado vuelos. Sin embargo, las aerolíneas de bajo coste han reducido sus tarifas entre un 10% y 30%, intentando incentivar los viajes. Esto se debe a que han asegurado cobertura de combustible a precios fijos, aunque se espera que estos acuerdos expiren a fin de año.