Israel confirmó bombardeos en Beirut en vísperas de diálogos con Líbano mediados por Estados Unidos. Fuentes libanesas reportan al menos 16 muertos, incluyendo familias y niños, tras ataques con drones y el bombardeo de la ciudad de Tiro, a pesar de una orden de desplazamiento previa.
Hezbollah, por su parte, continúa atacando el norte de Israel con drones, provocando bajas en el ejército israelí. Las fuerzas israelíes afirman atacar emplazamientos vinculados a Hezbollah en Tiro, ciudad costera ya golpeada en numerosas ocasiones. Los residentes lamentan la destrucción y la repetición de los ataques, aferrándose a su tierra.
Israel ha ampliado su zona de evacuación en el sur del Líbano, buscando crear "zonas de amortiguamiento" para combatir a Hezbollah, a quien acusa de ocultar combatientes entre la población civil. Cientos de miles de personas han sido desplazadas desde el inicio de los enfrentamientos, y aunque rige un alto al fuego, los ataques persisten, con cada parte acusando a la otra de violar la tregua.
Funcionarios israelíes y libaneses se reunirán en Washington para dialogar sobre el fin del conflicto, pero Hezbollah condiciona cualquier acuerdo a un pacto más amplio entre Irán y Estados Unidos, negociaciones que permanecen estancadas.