Bombarderos israelíes causaron al menos 16 muertos en el sur del Líbano, incluyendo niños, durante la Fiesta del Sacrificio islámica. Fuentes libanesas reportaron la muerte de seis miembros de una misma familia por el ataque de un dron mientras huían de la ciudad de Navizari.
Israel había ordenado el desplazamiento de la población del sur del Líbano y de la ciudad de Tiro horas antes de bombardearla. La milicia Hezbollah, considerada terrorista por la UE, continúa atacando el norte de Israel.
Los residentes rescatan lo que pueden de los escombros, resignados ante la destrucción. El primer ministro libanés criticó los ataques a zonas civiles y monumentos históricos, calificándolos de castigo colectivo.
Israel amplió la zona de evacuación en el sur del Líbano a 40 kilómetros de su frontera, buscando crear "zonas de amortiguamiento" para combatir a Hezbollah, que se oculta entre la población civil.