La cadena de farmacias "Doctor Ahorro" se presentó a quiebra, cerrando sus 33 sucursales y dejando a más de 300 empleados sin trabajo.
La empresa, que operaba desde 2002 y se especializaba en medicamentos genéricos de bajo costo, no trabajaba con obras sociales ni prepagas. Tras un procedimiento preventivo de crisis, la justicia aceptó la quiebra debido a una situación financiera insostenible.
Los trabajadores denuncian despidos masivos y una deuda millonaria que ascendería a unos 10 millones de dólares, incluyendo aportes previsionales, deudas a proveedores y salarios adeudados. Se sospecha de una posible quiebra fraudulenta.