La cadena de farmacias "Doctor Ahorro", con 24 años de trayectoria en Argentina y 33 sucursales, se presentó a quiebra y cerró todos sus locales, dejando a más de 300 empleados sin trabajo.
La empresa, de origen mexicano, se especializaba en la venta de medicamentos genéricos de bajo costo, sin operar con obras sociales ni prepagas. Según los trabajadores, la deuda acumulada ascendería a entre 8 y 10 millones de dólares, incluyendo meses de alquileres impagos y aportes previsionales no realizados.
Los empleados denuncian una posible situación fraudulenta, indicando que algunos locales fueron vaciados de medicamentos días antes del anuncio del cierre. Se investiga si la situación financiera insostenible llevó a la quiebra o si existieron maniobras para vaciar la empresa.