Los bombardeos de Israel causaron graves daños estructurales y materiales en la ciudad portuaria de Tiro, en el sur del Líbano, sembrando pánico entre la población civil. Un alarmante balance de UNICEF reporta un promedio diario de 11 niños muertos o heridos durante la última semana.
Este escenario de violencia debilita el frágil alto del fuego mediado por Washington para frenar los combates territoriales entre las tropas israelíes y Hezbollah, iniciados el pasado 2 de marzo.