La Isla de los Estados, un lugar enigmático y de difícil acceso en el Atlántico Sur, inspiró la novela "El faro del fin del mundo" de Julio Verne. A pesar de su inaccesibilidad, fue visitada por pueblos originarios y canoeros de Tierra del Fuego hace miles de años, quienes buscaban recursos en la isla.
Arqueólogos investigan los rastros de estas antiguas ocupaciones, analizando restos de animales marinos cazados por los pueblos canoeros. Se estima que hubo ocupaciones humanas entre 2700 y 1000 años antes del presente. La antropóloga Ann Chapman desafió la idea de que el estrecho de Lemer era infranqueable para las embarcaciones antiguas, sugiriendo que la isla tuvo un rol importante en la mitología de los pueblos Selknam y Yámana.