El kiosco semanal de Gran Hermano presentó diversas opciones para los participantes, incluyendo alimentos básicos, productos de limpieza y elementos para disfrutar. Los casilleros ofrecían desde dulces y lácteos hasta carnes y verduras.
Como líder de la semana, Emma tuvo la potestad de elegir una opción especial: un mensaje de un ser querido o una cena romántica. Tras una profunda reflexión y visiblemente emocionado, Emma eligió el mensaje de su hija, expresando cuánto la extraña y lo importante que es para él.
Emma compartió su profunda conexión con su hija, manifestando su amor y el sacrificio que está haciendo en el reality por ella. Sus compañeros lo consolaron y apoyaron en este emotivo momento, reconociendo la fuerza de su decisión.