Lali Espósito se alzó con varios Premios Gardel, y en su discurso de aceptación, hizo una clara alusión a la postura del gobierno de Javier Milei frente al arte y la cultura.
La cantante expresó que decir lo que se piensa y sentir no tiene por qué ser costoso ni alejar al público, defendiendo la libertad de expresión en el ámbito artístico.
Sus palabras fueron interpretadas como un acto de resistencia y un mensaje contundente contra las políticas gubernamentales que buscan disciplinar o silenciar a los artistas.