El presidente brasileño, Lula da Silva, y la estatal Petrobras anunciaron el reinicio de perforaciones en la principal reserva terrestre de hidrocarburos de Brasil, ubicada en la Amazonia, tras casi una década de inactividad.
Da Silva sostuvo que, si bien el mundo debe abandonar progresivamente los combustibles fósiles para luchar contra el cambio climático, Brasil necesita los recursos de los hidrocarburos para financiar su transición energética. Brasil se ubicó como el noveno productor mundial de crudo el año pasado, y el mandatario enfatizó la importancia del crecimiento económico para el bienestar social.