Se denuncia la entrada de pechuga de pollo de Brasil a precios irrisorios, lo que estaría fundiendo a la industria aviar argentina. Se señala que no hay licencias automáticas ni control de dumping, lo que permite esta competencia desleal.
El precio de la pechuga de pollo importada de Brasil es inferior a 4 dólares, lo que hace imposible la competencia para los productores locales. Se advierte que esta situación afectará a toda la industria aviar, incluyendo sus subproductos.