La Unión Europea y Alemania han reaccionado con preocupación y firmeza ante la amenaza de Putin de intensificar los ataques sobre Kiev. Se ha convocado al representante ruso en Bruselas para pedir explicaciones, y se califica la escalada como "inaceptable", especialmente por el impacto sobre civiles e infraestructuras, considerándola ilegal según el derecho internacional.
El gobierno alemán, en particular, se toma "muy en serio" las advertencias de Moscú. El canciller Friedrich Merz ha reiterado el apoyo de Alemania a Ucrania, destacando la importancia del apoyo europeo en el conflicto.